Marruecos - Marrakech - Amanjena - Un hotel de ensueño
La palabra Marrakech; evoca imágenes de una ciudad exótica y distante, de vientos calientes soplando desde el Sahara, de alfombras mágicas y encantadores de serpientes y de especias y perfumes transportados en caravanas de camellos.
Marrakech está situada a los pies de la cordillera del Alto Atlas, cuyos picos permanecen nevados durante la mayor parte del año en contraste con el entorno desértico que rodea la ciudad. Los veranos pueden resultar abrasadores, pero los inviernos son frÃos y luminosos, mientras que el otoño ve la llegada de deliciosos productos frescos a los mercados y la primavera cubre las montañas de flores.
Tras la II Guerra Mundial, Marrakech atrajo a todo tipo de personajes occidentales que dejaron su huella en la ciudad. Winston Churchill, Yves Saint Laurent y los Rolling Stones convivieron codo con codo con escritores americanos de la generación beat, hippies y todo tipo de viajeros curiosos.

El corazón de la ciudad es la plaza Jemaa-el-Fna, un extraordinario lugar de reunión y centro social por excelencia que ofrece cada atardecer escenas que han cambiado poco desde los tiempos medievales. Dominando el panorama se encuentra la mezquita Koutoubia, el edificio más alto de la ciudad y un recordatorio de la importancia del Islam en las vidas de los habitantes de Marrakech.
Hoy en dÃa, el centro de toda actividad sigue siendo Jemaa-el-Fna, que recobra la vida al anochecer, cuando se llena de colores, olores y ruidos, bailarines, tragadores de fuego, acróbatas, encantadores de serpientes y adivinos.
